En la última década ha surgido un interés por la mediación como método de resolución de conflictos y como posible solución a las situaciones de separación. En Europa el primer testimonio de compromiso institucional en la Resolución de 21 de enero de 1998. Dentro del marco legislativo europeo podemos encontrar la recomendación 98/257/CE sobre procedimientos extrajudiciales, en la que se propugna la intervención de un sistema alternativo al judicial para la resolución de conflictos con la intervención de un 3º mediador.

Desde este marco europeo se han desarrollado iniciativas legislativas para establecer un marco para desarrollo de la mediación así como iniciativas nacionales.

La Ley de Mediación articulará un marco mínimo para el ejercicio de la mediación, sin perjuicio de las disposiciones que dicten las Comunidades Autónomas, algunas, como es el caso de la nuestra, tenemos nuestra propia regulación a través de la ley 1/2009, de 27 de febrero, reguladora de la Mediación familiar en la Comunidad Autónoma de Andalucía, pero que hasta la fecha no se ha elaborado aún el reglamento de la misma.

Dicha ley recoge en su artículo 13. La persona mediadora. “1. La mediación familiar se efectuará por profesionales de titulación universitaria o título de grado en las disciplinas de Derecho, Psicología, Psicopedagogía, Sociología, Pedagogía, Trabajo Social o Educación Social, o cualquier otra homóloga de carácter educativo, social, psicológico o jurídico.”

El presente curso tiene como objetivo dotar de la formación necesaria a los profesionales que estipula la ley, para dar respuesta a los derechos y servicios que la misma recoge de manera eficaz y adecuada.

Por ello es conveniente dotar a los profesionales de la formación necesaria para dar el mejor servicio y dar respuesta a la creciente necesidad de profesionales que esta ley necesita.